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López y Rafecas

López y Rafecas

Notas

José López recaudó fondos ilegales desde que asumió como secretario de Obras Públicas del ministro Julio De Vido, que aún no fue citado a explicar su participación en ciertas causas de corrupción que podrían terminar con su detención en Ezeiza, por haber incurrido supuestamente en los los delitos de cohecho, abuso de autoridad, enriquecimiento ilícito y mal desempeño en las funciones. Si López va a juicio a oral por los millones que intentó esconder en un monasterio oficialista, sería una injusticia terrenal que De Vido mire por televisión las actuaciones del tribunal que condenará a su cobrador de coimas y dadivas.

Pero López llegó hasta el final del mandato de Cristina ejerciendo su guión de recaudador, porque la justicia federal no investigó las denuncias que tenía en contra desde 2008. Daniel Rafecas estaba a cargo del expediente, que durante ocho años durmió en las oficinas del magistrado que siempre fue funcional al gobierno de CFK. Si Rafecas hubiera actuado como juez federal, la corrupción ejecutada por López ya habría sido condenada en Comodoro Py.

rafecas

La Oficina Anticorrupción (OA) que conduce Laura Alonso solicitó a Rafecas que hiciera una inspección ocular al monasterio que solía concurrir De Vido y Guillermo Moreno. Su Señoría cumplió con esa medida procesal y descubrió lo que ya se sabía hace años. “Se secuestraron documentos que muestran relación previa entre el convento y López”, dijo Rafecas a los periodistas.

En este sentido, la documentación secuestrada exhibe cómo desde la Secretaria de Obras Públicas se giraron fondos para refaccionar el convento que manejaba Rubén Di Monte, un monseñor enfrentado con Jorge Bergoglio y de trato amistoso con Carlos Menem y Néstor Kirchner. “El objetivo del juzgado era básicamente establecer posibles vínculos previos del convento, Di Monte y la madre superiora y Celia con José López. Se cumplió con el cometido”,  sostuvo Rafecas.

dimonte

La documentación encontrada permitiría confirmar tres hipótesis de trabajo. 1) Rafecas nunca investigó a López, 2) los fondos que se giraron desde la Secretaría de Obras Públicas fueron sobre abundantes para las refacciones solicitadas y 3) el monasterio era un aguantadero de ciertos funcionarios que trabajaban al lado de Cristina Fernández. En este contexto, una incógnita desvela al fiscal Federico Delgado, de verdad a cargo de la investigación: ¿Si la irrupción nocturna de López fue un hecho inédito, o una circunstancia que se repitió durante toda la gestión de CFK y De Vido?

La trama que, por ahora protagoniza López, tiene capacidad para seguir conmocionando a la opinión pública, a Comodoro Py y al kirchnerismo residual.